ESTAMOS AQUI

sábado, 2 de junio de 2007

¡ LA GRAN EVASIÓN !

¡Hola lectorcillos...! aunque la verdad no sé si esto lo leerá alguien... a lo mejor si. Bueno no pasa nada, si no lo lee nadie lanzare mis divagaciones al ciberespacio, que vuelen sin rumbo ni destino por las vastas e infinitas autopistas de la información.... lo digo con la mano en la frente en plan expresionismo alemán, ¡ que conste !

Mes de junio, puerta de las vacaciones, mes de astenia primaveral y mes de abatimiento, cansancio y agobio. Estas palabras existen en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, pero, para nuestra salud, y dado que el lenguaje configura el pensamiento, deberíamos desterrarlas de nuestro vocabulario. Es agobiante hablar con una persona que cada tres frases emite el lamento: ¡Qué agobio! Sin percibir que el alcance de su insistente spot amarga la existencia del que le escucha y el de la suya propia. Estas personas además arrastran tras de sí, o al menos lo intentan, a todos los prójimos posibles, porque, cuando se está abatido, cansado, asfixsiado o agobiado, tienen la sensación de que todo el universo debería ser partícipe de su angustia, y como un agujero negro succionan a quienes se le aproxima.

Y todo esto, ¿a cuento de qué lo digo, os preguntareis?. Pues se debe a que ultimanente he tenido que escuchar frases como ésta: ¡Cómo me agobia este trabajo! ¡No puedo con tanta responsabilidad! ¡ Después de reincorporarme de la baja maternal, no doy más de mi..., quiero volver a mi antigüo puesto!
...Y como le intento hacer entender a esta persona no existe un trabajo fácil para formar un carácter fuerte, capaz de superar y sobrellevar con serenidad todas las situaciones, sin embargo es evidente que una persona que tiene más facilidad para deprimirse, tenga una autoestima más baja, se valore menos, dependa más del criterio del qué dirán, estando por tanto más expuesta a padecer fluctuaciones en su ánimo y, por lo tanto, a manejar de manera mucho más deficiente las situaciones estresantes y se agobie con más facilidad.Sin embargo existen, recursos para eliminar los sentimientos desproporcionados de responsabilidad, con el fin de que no nos agobien las cosas, trabajos y personas. Soluciones rápidas y cómodas, pero que no evitan que el problema siga estando ahí. Sin embargo como yo le digo, la evasión es el atajo de lo fácil y el refugio de los cobardes.

En fin nadie dijo que fuera fácil


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.